martes, 14 de diciembre de 2010

La (in)justicia en EU


Mumia Abu-Jamal, el preso político más conocido de Estados Unidos
Los de abajoGloria Muñoz Ramírez / La JornadaEl pasado 9 de diciembre Mumia Abu-Jamal, el preso político más conocido de Estados Unidos, cumplió 29 años tras las rejas. Condenado injustamente a la pena de muerte, luego de un proceso plagado de irregularidades, racismo y tintes políticos, la causa mundial por su liberación ha conseguido destapar los entretelones más oscuros del sistema de justicia estadunidense.
Periodista y activista de las Panteras Negras de Filadelfia, Mumia fue acusado de asesinar a un policía el 9 de diciembre de 1981. La policía declaró que Abu-Jamal disparó a Faulkner, mientras la defensa ha demostrado que el tiro provino de un tercer individuo que huyó de la escena. El 3 de julio de 1982, Mumia fue sentenciado a muerte. En junio de 1999, Arnold Beverly (asesino a sueldo) confesó que él fue quien realizó los disparos por los que Mumia Abu-Jamal está encarcelado, en cumplimiento de un contrato con la policía y la mafia.
La inocencia de Mumia se ha demostrado no sólo durante el fatigoso proceso jurídico. Cada que la justicia en Estados Unidos opera con racismo e imparcialidad, es una prueba más de su falta de culpabilidad.
El caso reciente en que un juez de la Corte Superior de Los Ángeles sentenció a Johannes Mehserle a únicamente dos años de prisión por asesinar con arma de fuego al joven de origen afroamericano Óscar Grant, de 22 años, puso nuevamente en tela de juicio el aparato estadunidense. Mehserle, ex oficial de la policía del BART (Tráfico Público del Área de la Bahía), de Fruitvale, Oakland, fue declarado culpable de homicidio involuntario por la muerte de Grant.
Con la sentencia a Mehserle, escribió Mumia en noviembre pasado, el sistema anuncia su juicio sobre el valor de un joven negro de Oakland, California. Mehserle fue sentenciado a dos años, y con el tiempo servido y buen comportamiento quizá pasará sólo siete meses... por matar a un hombre. Siete meses, créamelo, por matar a un negro.... Y esa es la médula del cuento del complejo industrial de prisiones estadunidense. ¿Puede usted imaginar un conjunto de hechos, convergencias de azar, personalidades o destino que pudieran haber tenido a Grant como el asesino y a Mehserle como el muerto... y Grant sentenciado esencialmente sólo a siete meses de cárcel? Yo tampoco puedo imaginarlo. Y eso, pienso, lo dice todo.
Libertad a Mumia, exigieron miles de personas en todo el mundo el pasado 9 de diciembre, día en que en México, frente a la embajada de Estados Unidos, y como cada año, se realizó una concentración convocada por los Amigos de Mumia.

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